es lo último que se pierde dicen...
Pero no, mi estudio genético no deja lugar a dudas. Mis genes son celíacos.
Ahora sí que sí, no me voy a volver a engañar y a pensar que se han equivocado.
Vuelta a los productos sin gluten, caros e insípidos.
No me importa demasiado, porque es genial que sea lo único que me pase...
Tengo una buena salud y quejarse sería "Ofender a Dios".
["Ofender a Dios" se lo oí a mi primo de 23 años, fuera del contexto religioso me parece muy interante... pero eso, otro día]
Lo que peor llevo es lo de las vacaciones. Comer sin gluten en otros países es toda una odisea, pero como decía antes, que todo sea eso.
Ains... ¬¬
Al final todos tenían razón, menos yo.
Una celiaca guapa, inteligente y sorprendente
ResponderEliminarDa gusto tener trolls :D
ResponderEliminarGracias majo!
No ibas a ofender a Dios. Dios existe, pero siempre te ignora, como los reyes magos, ya sabes.
ResponderEliminarUn abrazo donde más lo necesites.
Se me ocurre que con esta confirmación tu coco ya puede empezar a relajarse sin dudas. Por otro lado ya tienes algo concreto a lo que odiar, tan necesario...
A mí me cuesta mucho elegir.
La celiaquía. ¡Joder, que fácil! ¡Hasta escribir el nombre me está cabreando!
Otro abrazo donde menos.
Me alegro que al menos puedas verlo también de una manera positiva...creo que eso sería lo más correcto.
ResponderEliminarUn abrazo.