jueves, 22 de enero de 2009

Tenía esperanzas

Tenía esperanzas,
es lo último que se pierde dicen...

Pero no, mi estudio genético no deja lugar a dudas. Mis genes son celíacos.
Ahora sí que sí, no me voy a volver a engañar y a pensar que se han equivocado.

Vuelta a los productos sin gluten, caros e insípidos.

No me importa demasiado, porque es genial que sea lo único que me pase...
Tengo una buena salud y quejarse sería "Ofender a Dios".

["Ofender a Dios" se lo oí a mi primo de 23 años, fuera del contexto religioso me parece muy interante... pero eso, otro día]

Lo que peor llevo es lo de las vacaciones. Comer sin gluten en otros países es toda una odisea, pero como decía antes, que todo sea eso.

Ains... ¬¬

Al final todos tenían razón, menos yo.

4 comentarios:

  1. Una celiaca guapa, inteligente y sorprendente

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  2. Da gusto tener trolls :D
    Gracias majo!

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  3. No ibas a ofender a Dios. Dios existe, pero siempre te ignora, como los reyes magos, ya sabes.

    Un abrazo donde más lo necesites.

    Se me ocurre que con esta confirmación tu coco ya puede empezar a relajarse sin dudas. Por otro lado ya tienes algo concreto a lo que odiar, tan necesario...
    A mí me cuesta mucho elegir.

    La celiaquía. ¡Joder, que fácil! ¡Hasta escribir el nombre me está cabreando!

    Otro abrazo donde menos.

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  4. Me alegro que al menos puedas verlo también de una manera positiva...creo que eso sería lo más correcto.

    Un abrazo.

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