La última vez que escribí una entrada hablando de los ruidos de mi casa, dejarón de sonar.
Así que voy a probar...
Cuando acabo de comer en la cocina, me voy al salón a ver "qué está pasando en telecinco", pero no puedo permanecer mucho más de lo que me dura el café en el sofá.
Noto como si un reproductor de VHS, con los cabezales bien gastados, estuviera rebobinando en las paredes una cinta infinita.
Mi mente no puede dejar de prestarle atención al ruido, y mis pensamientos construyen escenarios maravillosos donde por fin sonara "claack claack" "¡ya puedes sacar la cinta!"
Pero no. Ahí sigue. Taladrándome el cerebro y volviéndome loca. Desquiciándome.
Así que me voy a la otra punta de la casa (al ala oeste) cerrando tras de mi todas las puertas que encuentro... (todas todas) y me pongo música para intentar camuflar el sonido del vídeo.
Mis caseros dicen que a ellos no les molesta. Y no les falta razón ;)
Echo de menos el silencio.
De lo más inteligente que he escuchado.
ResponderEliminar(A mi me pasa sobre todo con "Escenas de Matrimonio"...)
El silencio es calidad de vida.